viernes, 20 de enero de 2012

Un rato con el carnicero.


Con la llegada del invierno, el alcaudón real, baja un poco la guardia en cuanto a desconfianza se refiere, y es en esta época cuando con mas facilidad, podemos acercarnos a el.


Casi siempre lo encontraremos en parejas aisladas, manteniendo un territorio con varios posaderos donde lo podremos ver pasar mucho tiempo a la espera de comida. El gran pico y las descompensadas garras para su tamaño, nos indican que es un cazador, su alimentación la componen insectos grandotes, lagartijas, ratoncillos, incluso algunas aves pequeñas. Si hace un tiempo hablábamos de que el estornino es un gran imitador, el alcaudón real, también es fácil escucharlo imitar al carbonero común, al jilguero o al verderón pero claro esta, con un fin mucho mas siniestro, los atrae para después comérselos. Por esto y porque suele pinchar a sus victimas en alambradas o zarzales para poder descuartizarlas mejor, es conocido en el mundillo ornitológico, como el carnicero o empalador. Si alguna vez encontráis una alambrada llena de animalillos pinchados, no penséis que allí alguien hace vudú, el culpable, es este personaje.






1 comentario:

Ramón Suárez dijo...

Me fascina este animal y su comportamiento.
Un saludo!!